El cierre de campaña de La Libertad Avanza en la Provincia de Buenos Aires volvió a desnudar la precariedad estructural y la ineficiencia del gobierno del ultra kirchnerista Axel Kicillof. El propio ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, admitió públicamente que no podrá garantizar la protección del presidente Javier Milei en el acto previsto en Moreno, revelando así la magnitud del abandono en uno de los distritos más populosos del conurbano.
Lejos de brindar tranquilidad, Alonso expuso crudamente las falencias del predio elegido para el evento: calles de tierra anegadas por la lluvia, escombros, falta de iluminación y una infraestructura que describió como un “potrero del conurbano”, incapaz de recibir a las más de 10.000 personas que se esperan en la convocatoria.












