El presidente participó de ejercicios navales con la Armada estadounidense a bordo de uno de los portaaviones más poderosos del mundo.
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El presidente Javier Milei viajó al portaaviones nuclear USS Nimitz para participar de los ejercicios navales conjuntos Passex 2026, en una señal contundente de alineamiento con Estados Unidos y de fortalecimiento de la cooperación militar en el Atlántico Sur.
La visita, organizada por el Comando Sur (SOUTHCOM) y la Embajada estadounidense, incluyó el aterrizaje del mandatario en la cubierta del buque —uno de los más grandes y sofisticados del mundo— a bordo de un avión Grumman C-2 Greyhound. Se trató de una escena inédita en la política argentina reciente, que marca un cambio de rumbo en materia de defensa y relaciones internacionales.
Ejercicios militares de alto nivel en el Mar Argentino
La actividad formó parte del operativo Passex 2026, una serie de maniobras conjuntas que reúnen a fuerzas navales argentinas y estadounidenses con el objetivo de mejorar la interoperabilidad y el nivel de entrenamiento.
Durante los ejercicios, se realizaron:
Simulaciones de defensa aérea con cazas F-18
Operaciones con helicópteros MH-60 Seahawk
Maniobras tácticas en formación de buques
Ejercicios de Visita, Registro y Captura
Vuelos de exploración con aeronaves P3C Orion
La Armada Argentina participó con destructores, corbetas y patrulleros oceánicos, en un despliegue coordinado junto al USS Nimitz y el destructor USS Gridley.
Un paso más en la estrategia internacional del Gobierno
La presencia de Milei en el portaaviones no es un hecho aislado, sino parte de una política exterior clara: fortalecer la alianza con Estados Unidos y reposicionar a la Argentina dentro del bloque occidental.
Desde su asunción, el Presidente ha impulsado una agenda de cooperación en defensa que incluye proyectos estratégicos como la Base Naval Integrada en Ushuaia, pensada como un punto clave para el acceso a la Antártida y financiada en parte con apoyo estadounidense.
Este enfoque busca recuperar capacidades militares, modernizar las Fuerzas Armadas y garantizar la presencia argentina en zonas de interés geopolítico.
Argentina vuelve a integrarse al mundo occidental
Las maniobras Passex retoman una tradición histórica de cooperación bilateral, conocida como ejercicios “Gringo-Gaucho”, que habían quedado relegados en años anteriores.
El regreso a este tipo de iniciativas representa un giro estratégico: la Argentina vuelve a integrarse activamente con una de las fuerzas navales más avanzadas del mundo, elevando sus estándares operativos y fortaleciendo su capacidad de respuesta ante amenazas globales.
Defensa, soberanía y proyección internacional
Desde el Gobierno destacan que este tipo de ejercicios no solo mejoran la preparación militar, sino que también consolidan la soberanía nacional a través de alianzas inteligentes.
La participación argentina en el USS Nimitz simboliza una política exterior basada en la cooperación con potencias democráticas, en contraposición a modelos de aislamiento que debilitaron la posición del país en el escenario internacional.