El Gobierno argentino volvió a marcar una postura clara frente al ingreso de figuras vinculadas a activismo internacional de corte radical y campañas políticas contra aliados estratégicos de Occidente. En ese marco, la administración de Javier Milei decidió impedir el ingreso al país del activista brasileño Thiago Ávila, uno de los coordinadores de la denominada Global Sumud Flotilla, iniciativa que promueve acciones en apoyo a Gaza y que mantiene vínculos con organizaciones militantes de ultraizquierda en América Latina.
El episodio ocurrió este martes 31 de marzo en la ciudad de Buenos Aires, cuando el activista fue retenido en el Aeroparque Jorge Newbery y se le notificó que no podría ingresar a la Argentina. Ávila había viajado con el objetivo de participar del anuncio de la delegación local de la flotilla, que proyecta navegar nuevamente desde Barcelona hacia la Franja de Gaza el próximo mes. Según informó su entorno a través de su cuenta de Instagram, la situación derivó en una orden de deportación.

''La policía separó a Thiago de su familia y lo mantiene detenido con orden de deportación en Buenos Aires", comunicaron desde su entorno en la red social. En ese mismo mensaje se indicó que el activista contaba con un billete para volar este miércoles rumbo a Barcelona, desde donde planeaba embarcarse días después hacia Gaza en el marco de la nueva expedición. Ante consultas de la agencia EFE, autoridades de la Dirección Nacional de Migraciones y del Ministerio de Seguridad Nacional no brindaron detalles oficiales sobre los motivos específicos que llevaron a la prohibición de ingreso al país. Sin embargo, desde sectores cercanos al activismo que organizaba el evento ofrecieron su propia interpretación.
"Técnicamente hablan de falso turismo", afirmó a EFE Mónica Schlotthauer, diputada de Izquierda Socialista/FIT Unidad y participante de la delegación argentina de la flotilla. La situación fue confirmada también por Lara Souza, esposa de Ávila, quien viajaba junto a él. Según relató, las autoridades migratorias permitieron el ingreso de ella y de su hija, pero frenaron al activista al detectar una advertencia en su documentación. "En la sala de inmigración la policía le dijo a Thiago que él no es bienvenido a la Argentina y que no lo dejarían entrar", explicó Souza a EFE.
Además, detalló que las autoridades le informaron que existía "una alerta" sobre su pasaporte. Tras el episodio, la delegación local de la Global Sumud Flotilla decidió postergar el anuncio oficial de su participación en el convoy que planea viajar al enclave palestino. A través de un comunicado, la organización aseguró que sus actividades continuarán pese a la decisión adoptada por las autoridades argentinas.









