Cinco delincuentes extranjeros que contaban con condenas por graves delitos, entre ellos, robos agravados y tenencia de armas de guerra, fueron deportados del país por el Gobierno de Javier Milei, en un operativo llevado a cabo por la Comisaría de Asuntos Migratorios de la Superintendencia de Investigaciones Federales, con la colaboración de la Dirección Nacional de Migraciones y unidades especiales del Ministerio de Seguridad de la Nación.
Aunque el procedimiento se conoció públicamente en las últimas horas, fue realizado el jueves 22 de mayo, según informaron fuentes vinculadas al caso. La medida alcanzó a Jefferson Andrés Rojas Pedraza (de nacionalidad colombiana), Danilo César Abarca Muñoz (chileno), Jhonattan Saúl Figueroa Rodríguez (peruano), Roberto Cañete Cabañas (paraguayo) y Paolo Martín Vespa Pino (uruguayo).
Todos ellos tenían sentencias firmes por delitos que, sin excepción, involucraron actos violentos, uso de armamento o reiteración delictiva. El procedimiento se inició en la División Alcaidías Anexo Madariaga, donde los individuos fueron retirados de sus lugares de detención. Posteriormente, bajo custodia de cuatro brigadas completas, fueron trasladados al Aeroparque Internacional Jorge Newbery, desde donde fueron deportados.

Los antecedentes de los deportados
Los antecedentes penales de los cinco deportados abarcan diversas causas registradas en múltiples jurisdicciones:
Rojas Pedraza, de origen colombiano, tenía una condena por tentativa de robo simple, participación en asociación ilícita y robo cometido en poblado y en banda, bajo la jurisdicción del Juzgado Nacional de Ejecución Penal Nº 5 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Abarca Muñoz, ciudadano chileno, fue sentenciado por un caso de hurto tramitado ante el Juzgado de Ejecución Nº 1 de Morón.









