En la madrugada del sábado, un hecho brutal de inseguridad sacudió a la localidad de José C. Paz, una de las zonas más críticas del conurbano bonaerense: el oficial de la Policía de la Ciudad Alexis Maximiliano Leguizamón, de tan solo 21 años, fue asesinado a balazos por dos delincuentes que intentaron robarle mientras paseaba con amigos y familiares.
El crimen ocurrió alrededor de las 3:30 de la madrugada, en el cruce de las calles Carmen Puch y Andrés Blanqui, en una zona que, como tantas otras en la Provincia, parece abandonada por el Estado provincial. Leguizamón se encontraba de franco, caminando con su entorno cercano, cuando fue interceptado por dos sujetos: uno en bicicleta y el otro a pie, quienes intentaron robarle sus pertenencias.

En medio del intento de robo, el agresor que se movilizaba en bicicleta extrajo un arma de fuego. Fue entonces cuando Leguizamón se identificó como policía y respondió al ataque, desatando un feroz tiroteo en plena vía pública. Uno de los proyectiles impactó en la zona inguinal del agente, dejándolo gravemente herido. Sin embargo, antes de caer, logró abatir a uno de sus agresores.
El delincuente muerto fue identificado como Josías Gabriel Suárez, de 30 años, vecino de la misma localidad. Lo más alarmante: tenía pedido de captura desde el 27 de diciembre de 2016, solicitado por el Juzgado de Garantía en lo Penal N°4 de San Martín, en el marco de una causa por “robo agravado por ser cometido en poblado y en banda y por la participación de un menor de 18 años”. Es decir, llevaba ocho años y medio prófugo.









