El Gobierno Nacional desplegó un nuevo operativo de control migratorio en el Barrio Chino, ubicado en el barrio porteño de Belgrano, como parte de la política impulsada para detectar y expulsar a extranjeros que permanezcan irregularmente en la Argentina o hayan cometido delitos.
El procedimiento fue realizado de manera conjunta por la Dirección Nacional de Migraciones y la Policía Federal Argentina (PFA), que desplegaron agentes en galerías y comercios de una de las zonas comerciales más concurridas de la Ciudad de Buenos Aires.
El Ministerio de Seguridad Nacional difundió imágenes del operativo y volvió a ratificar la postura adoptada por el Gobierno de Javier Milei frente a quienes incumplen las normas migratorias o delinquen mientras permanecen en territorio argentino.
“Las reglas son claras: todo extranjero que delinque o permanece en el país de manera ilegal es expulsado y no puede volver a ingresar a la Argentina”, señaló oficialmente la cartera de Seguridad.
Además, el Ministerio recordó que los ciudadanos pueden denunciar de manera anónima y segura a la línea 134 aquellos casos en los que tengan conocimiento de un extranjero que se encuentre en situación migratoria irregular o que haya cometido algún delito.
El procedimiento realizado en Belgrano se suma a una serie de controles desplegados durante los últimos meses en distintos puntos del Área Metropolitana de Buenos Aires. En junio, Migraciones y la Policía Federal llevaron adelante otro operativo en Retiro, destinado también a verificar la situación de extranjeros y detectar posibles antecedentes penales.
Anteriormente, el Gobierno había realizado un importante despliegue en Liniers, donde participaron más de 150 efectivos de la Policía Federal junto al personal migratorio. Allí se efectuaron controles de documentación y verificaciones biométricas en comercios, ferias y lugares con elevada circulación de personas.
Otro operativo tuvo lugar en Villa Celina, partido de La Matanza, donde las autoridades identificaron a cientos de personas dentro de una feria y detectaron ciudadanos extranjeros que presentaban irregularidades migratorias. En esas inspecciones también se utilizó tecnología biométrica portátil para consultar bases oficiales en tiempo real.
El Gobierno Nacional lleva adelante una política activa de control migratorio.
Desde el Gobierno Nacional remarcan que la política no apunta contra quienes ingresaron legalmente al país, poseen residencia o realizan sus trámites conforme a la normativa, sino contra aquellos extranjeros que permanezcan irregularmente en territorio nacional o estén involucrados en actividades delictivas.
Con el operativo realizado en el Barrio Chino, la administración de Milei continúa profundizando los controles migratorios en puntos estrategicos de alta circulación, bajo la premisa de garantizar el respeto y cumplimiento de las leyes argentinas.