La polémica en torno a la fallida “Universidad de la AFA” escaló abruptamente luego de que el Gobierno nacional confirmara que el proyecto presentado por Claudio “Chiqui” Tapia carece de cualquier habilitación legal. En un contexto de creciente escrutinio sobre la conducción del fútbol argentino, el intento de la AFA de promover una institución inexistente terminó generando un fuerte rechazo institucional y público, comenzando por la advertencia del académico Alejandro “Profe” Álvarez, quien denunció categóricamente la irregularidad.
Desde su cuenta en X, Álvarez fue contundente: “La AFA al igual que cualquier institución, debe cumplir la ley. No existe ningún trámite para crear la ‘universidad de la AFA’ o ‘UNAFA’ en la Subsecretaría de Políticas Universitarias, es una irresponsabilidad total que se encuentren promocionando algo completamente ilegal!”. Sus críticas marcaron el tono de lo que luego sería la respuesta formal del Gobierno.

Horas más tarde, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, difundió un comunicado oficial en el que se advierte que la denominada Universidad de la Asociación del Fútbol Argentino, presentada el 4 de noviembre por la entidad de la calle Viamonte, no está legalmente habilitada. Según confirmó el ministerio, la AFA fue intimada a suspender de inmediato la promoción de la “supuesta” casa de estudios.
La iniciativa había sido presentada por Tapia como “un anuncio histórico”. En aquel acto, el presidente de la AFA afirmó: “Buscamos generar que el estudio esté antes que el deporte… La educación es un derecho… Los argentinos y argentinas tienen que entender que es la base principal para formar personas con valores”. A su lado, el designado rector Alberto Barbieri aseguraba: “La AFA es la representación de lo que significa el fútbol para todos los argentinos… Será un orgullo de la comunidad en los próximos años”. Sin embargo, ninguno de esos despliegues retóricos se sostenía jurídicamente.

El comunicado ministerial fue categórico: la UNAFA no posee reconocimiento oficial, ni autorización ministerial, ni acreditación alguna. Capital Humano informó que la Subsecretaría de Políticas Universitarias verificó que la AFA publicitaba carreras de grado y posgrado en redes sociales, medios de comunicación y una página web recientemente creada, todo sin sustento legal.










