“La importancia de estas auditorías es un paso necesario para redirigir los recursos hacia las personas con discapacidad y sus familias, asegurando que aquellos que realmente requieren apoyo reciban la asistencia adecuada”, señalaron desde el organismo. Además, expresaron su intención de que “este proceso continúe, permitiendo una mayor transparencia y equidad en la distribución de los beneficios”.
El procedimiento incluye la notificación al beneficiario mediante carta documento, con fecha, hora y lugar de revisión. En caso de no asistir, se envía una segunda intimación. Si aún no comparece, se suspende el pago del beneficio y se notifica en la entidad bancaria correspondiente.
Solo si se comunica con la ANDIS para regularizar su situación médica puede evitar la baja definitiva. Para la revisión, se exige presentar el DNI, el Certificado Único de Discapacidad (si lo posee) y los certificados médicos que dieron origen a la pensión.











