La Comisión Europea que clasificaban a la soja argentina como cultivo de “alto riesgo iLUC” y eso excluia al biodiésel de soja nacional de los mandatos de energías renovables de la UE.
En una excelente noticia para el campo, la industria aceitera y las exportaciones argentinas, el Parlamento Europeo rechazó este miércoles 8 de julio de 2026 los cambios propuestos por la Comisión Europea que clasificaban a la soja argentina como cultivo de “alto riesgo iLUC” (cambio indirecto del uso de la tierra).
Esta medida, de haber prosperado, habría excluido al biodiésel de soja nacional de los mandatos de energías renovables de la UE, poniendo en jaque un negocio de cientos de millones de dólares.
El canciller Pablo Quirno lo resumió con claridad: “Este es el resultado del trabajo en equipo llevado a cabo por la Cancillería, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, el sector privado y los gobiernos provinciales”.
Gracias a informes técnicos sólidos que demostraron la sustentabilidad de la soja argentina, el Parlamento Europeo alineó sus recomendaciones con la posición defendida por nuestro país. Ahora la Comisión Europea deberá reescribir el reglamento teniendo en cuenta estos lineamientos.
Un triunfo de la diplomacia seria y efectiva
Esta decisión representa un alivio concreto para un sector clave. Entre 2018 y 2025, el 97% de las exportaciones argentinas de biodiésel tuvieron como destino la Unión Europea. Solo en 2025 se enviaron alrededor de 280.000 toneladas por unos US$350 millones, más otros US$50 millones en aceite de soja. Mantener ese acceso significa preservar empleo, divisas y actividad en el interior productivo.
Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA), celebró: “Es una gran noticia. Una exitosa gestión público-privada de la Argentina”.
El sector destacó el trabajo sostenido de los últimos meses con europarlamentarios, Estados miembros y la propia Comisión, que incluyó documentación técnica y reuniones de alto nivel.
La Sociedad Rural Argentina también valoró el resultado: “El trabajo silencioso, sostenido y con tenacidad es el camino para defender a los productores argentinos”.
El cambio de paradigma bajo Milei
Este logro no es casual. Refleja el enfoque del Gobierno de Javier Milei: defensa firme de los intereses argentinos en el mundo, articulación público-privada sin ideologismos, y diplomacia basada en evidencia y resultados concretos, no en discursos vacíos.
Mientras se sigue trabajando para que la nueva redacción del reglamento reconozca explícitamente la soja argentina como materia prima sustentable (sin riesgo de cambio de uso de suelo), el mensaje es claro: la Argentina es próspera y está dispuesta a competir y ganar en los mercados internacionales.