Javier Milei apareció afónico tras la remontada agónica de la Selección Argentina ante Egipto y celebró el triunfo como un hincha más, luego de un partido que dejó a la Argentina en cuartos de final y volvió a demostrar el carácter altamente competitivo del equipo nacional.
En diálogo con Alejandro Fantino en Neura, el Presidente contó que vivió el encuentro junto a su hermana Karina Milei y reconoció que terminó con la voz quebrada por los gritos durante los tres goles argentinos. “Hubo que gritar un poco. Sufrí como la reputa madre”, afirmó, todavía afectado por la intensidad del partido.
Milei remarcó que la reacción final del equipo fue mucho más que una victoria deportiva. “La remontada del final es impresionante lo que hicieron. Eso es una muestra de que no hay que bajar nunca los brazos”, sostuvo el mandatario, que destacó especialmente la actitud del plantel para buscar el resultado hasta el último minuto.
El presidente también elogió al arquero egipcio Mostafa Shobeir, a quien definió como una de las grandes figuras del encuentro. Según Milei, el número 22 de Egipto “la rompió” y tuvo una actuación “de locos”, pese a que Argentina terminó imponiéndose en el tramo final.
Luego, el Presidente puso el foco en el liderazgo de Lionel Scaloni y aseguró que, cuando decida cerrar su ciclo en la Selección, podría dar clases en una escuela de negocios de primer nivel. Para Milei, el entrenador argentino demostró una capacidad extraordinaria para ordenar emocionalmente a un grupo lleno de figuras.
“No tengo más que palabras de admiración y agradecimiento como hincha”, señaló el mandatario, que también volvió a destacar a Lionel Messi, a quien definió como “el mejor jugador de todos los tiempos”.
Sobre el cierre, Milei buscó separar su rol institucional de su pasión futbolera, aunque admitió que vive estos partidos con enorme intensidad. “No nos den nunca muertos porque vamos a renacer desde las cenizas”, expresó, antes de definirse como “un hincha y un termo de Messi”.