Miles de inmigrantes, en su mayoría mexicanos, realizaron manifestaciones y disturbios el domingo en el sur de California, Estados Unidos, en rechazo a las deportaciones masivas impulsadas por el presidente Donald Trump, incluso en pleno centro de Los Ángeles, donde los inmigrantes bloquearon una importante autopista durante varias horas.
Los manifestantes se congregaron en la mañana en la emblemática calle Olvera de Los Ángeles, un sitio histórico que remonta sus orígenes al periodo de dominio español y mexicano, antes de dirigirse hacia el Ayuntamiento. Exigieron una reforma migratoria y llevaron panfletos a favor de la inmigración ilegal, con mensajes como "Nadie es ilegal".
En la tarde, los manifestantes cortaron todos los carriles de la US 101, una importante ruta estadounidense, lo que provocó un completo estancamiento del tráfico en ambas direcciones y en las calles aledañas.

A su vez, los manifestantes se sentaron a lo largo de la carretera, mientras un cordón de oficiales de la California Highway Patrol (Patrulla de Carreteras de California en español) se mantenía cerca. La reapertura total de la autopista demoró más de cinco horas, según informó el teniente de la CHP Matt Gutiérrez el domingo por la noche. Tanto la CHP como el Departamento de Policía de Los Ángeles indicaron que no se reportaron arrestos.









