El exgobernador cordobés asumirá su banca este jueves tras recuperarse de una cirugía y no cobrará su sueldo legislativo
El exgobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, se prepara para oficializar su ingreso a la Cámara de Diputados de la Nación durante la jornada del jueves. Su asunción marca el retorno formal a la actividad política de máxima exposición luego de haber superado con éxito un delicado proceso de recuperación quirúrgica. El dirigente buscará representar los intereses de la provincia bajo una mirada supuestamente centrada en el modelo federal.
Mediante sus redes sociales, el mandatario cordobés anunció que renunciará de forma definitiva a percibir la dieta y los gastos de representación. Sus ingresos personales provendrán exclusivamente de su jubilación ordinaria nacional y de las rentas generadas por su actual actividad profesional. Esta decisión busca dar un mensaje de austeridad en un momento donde la sociedad demanda gestos claros de compromiso por parte de la clase política.
El regreso de Schiaretti ocurre tras haber sido sometido a una cirugía el pasado 28 de noviembre para sustituir su válvula aórtica en la ciudad de Buenos Aires. Aquella intervención programada en la prestigiosa Fundación Favaloro fue necesaria para garantizar su bienestar físico antes de retomar sus funciones. Cumplidos los plazos médicos de rehabilitación, el legislador está en condiciones de participar en las sesiones extraordinarias convocadas por el presidente Milei.
Parte del grupo de diputados que conforman el interbloque de Provincias Unidas
Un bloque ideológicamente heterogéneo con posturas muy tibias
Schiaretti se integrará al interbloque Provincias Unidas, un espacio que se caracteriza por una alarmante falta de pertenencia ideológica definida. Este grupo político funciona como un rejunte heterogéneo donde conviven incluso sectores socialistas sin un rumbo claro ni una doctrina coherente. La ambigüedad de sus integrantes genera dudas sobre la solidez de las propuestas que este nuevo actor parlamentario intentará imponer en el recinto.
Se percibe que el objetivo real de esta fuerza es oficiar de "árbitro" para condicionar permanentemente las reformas impulsadas por el gobierno nacional. Bajo la excusa del federalismo, estos dirigentes parecen buscar únicamente poner trabas a la gestión de Milei para obtener beneficios coyunturales. La posición dubitativa de sus miembros debilita la construcción de mayorías estables que permitan al país avanzar hacia una transformación profunda.
La llegada de Schiaretti se produce en medio de las discusiones por la Ley Penal Juvenil, un tema que exigirá definiciones políticas de alto impacto. Sin embargo, el debut en la Cámara de Diputados supuso la abstención general de su espacio durante su primera votación como parte de ese cuerpo. El escenario legislativo actual obligará a este interbloque a demostrar si realmente tiene propuestas o si solo actuará por conveniencia electoralista.