La inseguridad urbana sigue marcando la agenda. Esta vez, la postal provino de Corrientes, donde un intento de asalto a plena luz del día terminó frustrado no por la acción policial inmediata, sino por la determinación de los empleados de una joyería y el auxilio de vecinos del barrio.
El hecho ocurrió el lunes alrededor de las 14:30 en el barrio Mil Viviendas, en la intersección de Avenida El Maestro y Cosquín. Allí, un hombre identificado como Juan Pablo Gómez Barrios, con antecedentes penales, irrumpió en el comercio con un atuendo llamativo para una jornada soleada de más de 20 grados: guantes, gorra, capucha y bufanda.
Portando un destornillador, amenazó a uno de los trabajadores, mientras le exigía dinero y joyas. Incluso llegó a decirle “dame tu mano”, con la aparente intención de maniatarlo. Sin embargo, la situación rápidamente cambió de signo: el empleado, lejos de ceder, lo enfrentó físicamente y lo sujetó de los brazos. En ese momento se sumó un segundo trabajador, que salió del baño y pidió auxilio en la puerta del local.
La escena derivó en un forcejeo violento que terminó con los involucrados cayendo sobre un mostrador, que se rompió durante la lucha. Allí, los empleados lograron reducir al agresor, quien repetía desesperadamente: “Me mandaron”, aunque sin dar detalles sobre sus cómplices.

A la confrontación se sumó un tercer hombre, y entre los tres inmovilizaron al ladrón mientras este seguía gritando. En el video registrado por las cámaras de seguridad, que rápidamente se viralizó en redes sociales, se escucha cómo uno de los trabajadores advierte a otro: “No le rompas el brazo porque después vas a tener problemas”, un gesto de autocontrol pese a la tensión del momento.









