La estrategia de Oscar Agost Carreño para retener el sello del PRO Córdoba mediante el "escritorio" sufrió un revés letal en los tribunales. El juez federal Miguel Vaca Narvaja anuló la resolución de la Junta Electoral que consagraba a la conducción actual sin pasar por las urnas. El fallo determinó que la lista "Somos PRO" cumplió los requisitos, desarticulando el intento de proscripción administrativa que pretendía evitar la competencia.












