Este viernes, la política en Estados Unidos atravesó un sacudón como no ocurría en décadas. Robert "Bobby" Kennedy Jr., el sobrino del mítico presidente demócrata asesinado John F. Kennedy y actual líder de la familia Kennedy, se bajó de la carrera presidencial y llamó a votar por Donald Trump.
Se trata de la primera vez en la historia que la familia Kennedy apoya a un candidato a presidente del Partido Republicano. Los Kennedy son parte fundacional del Partido Demócrata y dominaron la escena política del país en los años 60s y 70s, hasta que fueron brutalmente asesinados, tanto John, como su hermano Bob Kennedy (padre de Kennedy Jr.).
Bobby había intentado competirle a Joe Biden en las primarias del Partido Demócrata, pero la dirigencia del partido le declinó su adhesión y lo obligaron a competir por fuera. Desde entonces, había estado haciendo campaña como independiente, y estaba midiendo entre 5 y 7% a nivel nacional.
Su apoyo a Trump es clave. En algunos estados que el republicano debe ganar obligatoriamente si quiere quedarse con la Casa Blanca, como Pensilvania, Arizona o Georgia, Kennedy estaba midiendo entre 2 y 3 puntos, mientras entre Trump y Kamala hay menos de 0,5 puntos de diferencia.
Horas después de recibir su apoyo, Donald Trump invitó a Bobby Kennedy a un masivo acto político en Glendale, Arizona, donde se subió al escenario con la mítica canción de los Foo Fighters, "Mi Héroe".
Kennedy, descendiente de una de las dinastías políticas demócratas más famosas del país, recibió una ovación de aprobación de los republicanos cuando se unió a Trump en el escenario durante un mitin de campaña republicano en Glendale, Arizona. “¡Bobby! ¡Bobby!”, coreaba la multitud.








