Tiene un local frente al colegio y fue denunciado por amenazar a alumnos.
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El caso de violencia contra estudiantes en el Colegio Nacional Buenos Aires escaló aún más tras la identificación de uno de los agresores: Bruno Esteban Balestieri, un ex empleado del Gobierno porteño y descendiente de montoneros que fue denunciado por amenazar a menores de edad.
Balestieri fue identificado como uno de los adultos que increparon y amenazaron a estudiantes menores de edad que repartían folletos en la vereda del colegio. En los registros difundidos en redes sociales, se lo observa protagonizando escenas de fuerte tensión, con expresiones intimidatorias e invitando a pelear a los jóvenes.
Pero lo que convierte el caso en algo más que un hecho aislado es su situación personal y profesional. Según consta en documentación oficial del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Balestieri se desempeñó en el Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (CDNNyA), el organismo encargado de velar por la protección de menores. Su contratación se dio bajo la modalidad de locación de servicios durante la gestión de Horacio Rodríguez Larreta.
Una persona que formó parte de una estructura estatal destinada a resguardar a niños y adolescentes aparece ahora denunciada por amenazar a estudiantes secundarios. El dato no es menor, ya que introduce un elemento institucional que eleva la gravedad del episodio.
A esto se suma otro factor clave: Balestieri mantiene un vínculo directo y cotidiano con el entorno del colegio. Bruno posee una imprenta ubicada frente al Nacional Buenos Aires, lo que refuerza las denuncias sobre situaciones reiteradas de hostigamiento hacia alumnos de la institución.
Hijo de un terrorista montonero
Oscar Guillermo Balestieri
El punto que terminó de estallar la polémica alrededor del agresor de menores es su entorno familiar. Bruno Balestieri es hijo de Oscar Guillermo Balestieri, identificado en distintos registros históricos como ex militante montonero. En testimonios sobre los hechos de Ezeiza en 1973, el propio Oscar Balestieri reconoció la presencia de militantes armados dentro de las columnas vinculadas a esa organización en la masacre de Ezeiza.
El paralelismo con otros casos recientes no pasó desapercibido. En la Universidad Nacional de Lanús, el docente Juan Tumini —también involucrado en agresiones a estudiantes libertarios— es hijo de Humberto Tumini, ex integrante del ERP. En ambos episodios aparece un patrón que combina militancia izquierdista, antecedentes familiares ligados a organizaciones terrorista y violencia contra jóvenes liberales.
Oscar Balestieri, reconociendo su participación en la masacre de Ezeiza en un artículo de Infobae.
Si bien los contextos históricos son distintos, la reiteración de estos perfiles en hechos de agresión política vuelve a encender el debate sobre la persistencia de prácticas violentas e intolerantes en los sectores de izquierda. La respuesta frente a la disidencia, lejos de canalizarse en el debate, deriva nuevamente en la intimidación.