El gobernador bonaerense Axel Kicillof presentó su proyecto de Presupuesto 2026 con una previsión de gasto 19,4% superior al de este año, pero sin detallar de dónde saldrán los recursos para financiar ese incremento. El documento fue expuesto por el Ministro de Economía provincial, Pablo López, ante legisladores del oficialismo y la oposición, aunque la “letra chica” del texto aún no se conoce.
El plan de gastos alcanza los 43.000.000.000.000 de pesos, frente a los 36 billones estimados para 2025. Pese al aumento, el gobierno provincial asegura que no habrá cambios en las alícuotas de Ingresos Brutos ni incrementos en los impuestos inmobiliarios o automotores.

Desde la Agencia de Recaudación (ARBA), Cristian Girard anunció incluso una “reducción nominal” en la patente de vehículos y la eliminación de cuotas adicionales de ciertos tributos. Sin embargo, no se explicó cómo se cubrirá el salto en el gasto público.
El Ministerio de Economía provincial se ampara en proyecciones del Presupuesto Nacional —14,5% de inflación y 5% de crecimiento del PBI— para justificar una supuesta mejora en la recaudación por coparticipación. Pero esas estimaciones son fuertemente optimistas y no resuelven la falta de equilibrio fiscal.
Más deuda y gasto en plena crisis
El proyecto incluye además una autorización para emitir deuda por U$S 1.990 millones en 2026, mientras la provincia ya enfrenta compromisos por U$S 2.450 millones. Con esta maniobra, Kicillof busca cubrir déficits corrientes con endeudamiento externo, repitiendo el modelo de gasto insostenible que llevó a Buenos Aires a depender de transferencias nacionales.
En paralelo, el Ejecutivo insiste con aprobar la Ley Impositiva y la Ley de Endeudamiento antes de que cambie la composición de la Legislatura. El objetivo: asegurar los votos antes de perder poder interno frente al massismo y La Cámpora.









