El Gobierno de Javier Milei anunció la expulsión del país de Santiago Arbeláez Zapata, un ciudadano colombiano acusado de integrar una organización narcocriminal dedicada al traslado aéreo de droga mediante avionetas clandestinas.
La medida fue ejecutada por la Dirección Nacional de Migraciones con apoyo del Servicio Penitenciario Federal y la Policía de Seguridad Aeroportuaria, en el marco de la política de endurecimiento contra el crimen organizado impulsada por el Ministerio de Seguridad Nacional.
Según informó el ministerio encabezado por Alejandra Monteoliva, el narco colombiano operaba un aeródromo clandestino dentro de un country ubicado en las cercanías de Rosario, desde donde presuntamente coordinaba maniobras vinculadas al transporte ilegal de estupefacientes utilizando aeronaves privadas.
El operativo culminó con el traslado de Arbeláez Zapata en un vuelo con destino a Bogotá. Además, las autoridades dispusieron una prohibición de ingreso permanente a la Argentina, impidiéndole volver a entrar al país de por vida.
La propia Monteoliva difundió en sus redes sociales un video del procedimiento y acompañó el operativo con un mensaje contundente: “Argentina no es refugio para delincuentes. Las hacen, las pagan”, remarcaron desde la cartera de Seguridad, alineados con la política de tolerancia cero frente al narcotráfico y las mafias transnacionales.
La expulsión del colombiano se produce en un contexto de mayor presión del Gobierno nacional sobre estructuras criminales vinculadas al narcotráfico, especialmente aquellas integradas por extranjeros con antecedentes o conexiones internacionales.
Criminales afuera
Dmitrii Novikov, líder de la red de desinformación.
La expulsión de Santiago Arbeláez Zapata se suma a otros antecedentes recientes de extranjeros removidos del país por el Gobierno de Javier Milei en el marco de su política de endurecimiento migratorio y combate contra estructuras criminales.
Semanas atrás, las autoridades argentinas expulsaron al ciudadano ruso Dmitrii Novikov, acusado de integrar una red internacional de desinformación y espionaje vinculada a operaciones digitales coordinadas desde Rusia. Según informó el Ministerio de Seguridad, Novikov utilizaba identidades falsas y campañas en redes sociales para intentar influir en la opinión pública argentina.
El operativo fue coordinado entre la Policía Federal, la SIDE y la Dirección Nacional de Migraciones. Tras ser detenido en Lanús, el ruso fue enviado en un vuelo hacia Estambul y quedó fuera del país por decisión administrativa, en medio de una investigación judicial sobre presuntas maniobras de desinformación dirigidas contra el gobierno liberal.