Este jueves, desde las 14 horas, el Senado de la Nación lleva a cabo el tratamiento de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, una reforma estructural clave promovida por el presidente Javier Milei. El proyecto busca establecer un marco de seguridad jurídica sin precedentes en el país, limitando los abusos del Estado, garantizando indemnizaciones adecuadas ante eventuales expropiaciones, agilizando la digitalización del sistema inmobiliario y acelerando los procesos de desalojo frente a las ocupaciones ilegales.
El dato más escandaloso y bizarro de la jornada es que la masa militante concentrada en el Congreso está protestando contra un fantasma. La principal bandera de la movilización es el rechazo a la reforma de la Ley de Tierras.

Sin embargo, debido a la dura presión opositora y a la falta de consenso, el oficialismo de La Libertad Avanza tomó la firme decisión el día miércoles de dar de baja por completo el capítulo de la reforma agraria de la iniciativa que se debate hoy.
A pesar de que la reforma ya quedó formalmente fuera del debate legislativo para destrabar el resto del proyecto, los manifestantes continuaron marchando obstinadamente.









