En una carta pública, el CIN afirmó que “se han perdido 10.000 cargos docentes”. Esa cifra es absolutamente falsa, lo dicen los registros oficiales de la Dirección de Presupuesto de esta Subsecretaría. No hay 10.000 renuncias registradas. Los CUIL activos que reflejan la totalidad del personal de las universidades nacionales desmienten de forma categórica ese número. No hay evidencia de desvinculaciones masivas.
Desde la Subsecretaría de Políticas Universitarias, y con acceso directo a la información oficial del sistema universitario nacional, me veo obligado a desmentir categóricamente las afirmaciones falsas difundidas por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), sus autoridades y varios rectores.

Si semejante baja realmente hubiese ocurrido, las universidades tendrían que haber devuelto al Tesoro Nacional cerca de $250.000 millones, correspondientes a salarios no ejecutados. Esa devolución no existió, lo que confirma que los fondos se han utilizado normalmente y que la planta de personal permanece sin alteraciones de esa magnitud.
El Anuario de Estadísticas Universitarias 2023, elaborado por el propio sistema, muestra que el gasto total en personal con financiamiento del Tesoro fue de $1.156.794.874.718, sobre una planta de 220.660 personas. Eso da un costo promedio anual por persona de $5.242.431.
Entonces, si efectivamente hubiesen desaparecido 10.000 personas, eso implicaría un excedente de $52.424 millones en 2023, que actualizado a diciembre de 2024 supera los $119.000 millones. Ninguna universidad informa semejante superávit.
Por el contrario, los datos muestran una tendencia de crecimiento sostenido, incluso en los meses recientes:
En octubre de 2023, había 196.060 cargos docentes; en mayo de 2025, 198.988 (contando todas las fuentes de financiamiento).









