La llegada del papa León XIV a la Argentina abrió una inesperada disputa en la Ciudad de Buenos Aires luego de que los organizadores de la llamada "Marcha del Orgullo" rechazaran modificar la fecha de la movilización, programada para el 7 de noviembre, apenas un día antes del desembarco del sumo Pontífice en el país.
El Gobierno porteño solicitó trasladar el evento al 21 de noviembre ante la necesidad de concentrar fuerzas de seguridad, servicios de emergencia y recursos logísticos para el operativo especial que rodeará la visita papal. Según lo trascendido, el pedido no alcanza exclusivamente a la Marcha del Orgullo, sino a los eventos masivos previstos durante ese fin de semana.











