La Ciudad de Buenos Aires será escenario este miércoles de una nueva Marcha Federal Universitaria convocada por gremios docentes, estudiantiles y agrupaciones políticas opositoras. La protesta coincide con la sesión en la Cámara de Diputados donde se debate la insistencia de las leyes vetadas por el presidente Javier Milei sobre financiamiento universitario y emergencia pediátrica.
El oficialismo sostiene que dichas normas son inviables, ya que obligan a erogaciones no contempladas en el presupuesto y carecen de fuentes de financiamiento, en contradicción con el artículo 38 de la Ley 24.156 de Administración Financiera.
Bajo el lema “Nuestro futuro no se veta”, los organizadores iniciaron actividades el martes por la noche con un apagón en varias instituciones educativas. Desde el mediodía, distintas columnas comenzaron a concentrarse en puntos de la Ciudad para confluir a las 18 en la Plaza del Congreso, donde se prevé un acto central con discursos de referentes universitarios, sindicales y sociales.

El reclamo reúne a sectores estudiantiles y gremiales junto a organizaciones piqueteras y partidos de izquierda. Entre los presentes están confirmados la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), la Asociación de Abogadas y Abogados de Buenos Aires (AABA), trabajadores del Hospital Garrahan, el Polo Obrero (PO), el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) y la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP). Además, sindicatos no docentes universitarios participan bajo la consigna de garantizar recursos adicionales.
La movilización coincide con el tratamiento legislativo de los vetos enviados por el Poder Ejecutivo. El Gobierno argumenta que las normas impulsadas por la oposición constituyen un retroceso en materia fiscal: obligan a comprometer recursos sin definir su origen, lo que incrementaría el déficit público y pondría en riesgo el programa de estabilización en curso.
En ese sentido, la Casa Rosada subrayó que el aumento de partidas anunciado recientemente para hospitales y universidades busca responder de manera focalizada a las demandas sociales, pero dentro de un esquema de equilibrio presupuestario.









