“El desarrollo de la inteligencia artificial puede multiplicar nuestra productividad en órdenes de magnitud que todavía no comprendemos”, afirmó el Presidente. Según explicó, el impacto de esta tecnología podría extenderse a sectores como la economía, la medicina, la educación y la administración pública.
Una herramienta para ampliar la productividad
Milei comparó el potencial de la inteligencia artificial con el impacto que tuvo la división del trabajo durante la Revolución Industrial. Para desarrollar su argumento, retomó la referencia del economista Adam Smith a la fábrica de alfileres y sostuvo que la IA podría generar un salto productivo de una magnitud todavía difícil de dimensionar.
El mandatario también cuestionó las críticas sobre la destrucción masiva de empleos y los escenarios distópicos asociados con los avances tecnológicos. Recordó que temores similares habían aparecido durante transformaciones anteriores y afirmó que la innovación permitió crear nuevas actividades y oportunidades laborales.












