-En principio sí. Hasta el momento, todas las elecciones a nivel local han mostrado niveles bajos o muy bajos de participación y creo que, si bien puedan recuperarse en parte los niveles de participación cuando la convocatoria sea a nivel nacional, difícilmente retome su caudal histórico.
-¿Por qué se da?
-Hay una desconexión entre la política y las necesidades de la ciudadanía, a esto se suma una oferta política difusa, caótica y belicosa. En este escenario, el elector le baja aún más el precio a las instancias de definición locales. Pero podría recuperarse en octubre. En este escenario de caos y desconexión, la nacionalización y la polarización mandan. El apoyo y/o el rechazo al gobierno nacional puede llegar a traccionar en mayor medida el voto que las instancias electorales locales.
-¿Qué lectura hacés de la fuerte aprobación de Milei en Córdoba y cómo la relacionas con el antikirchnerismo que domina hace años?
-El posicionamiento frente al kirchnerismo y el posicionamiento frente al mileismo, hoy por hoy, hasta cierto punto, son las dos caras de una misma moneda, porque son los dos grandes espacios en este escenario de polarización. Sí, es cierto que, por el momento, el kirchnerismo sigue siendo la variable que más delimita dos Argentinas diferentes dentro de un mismo país. Porque es uno de los espacios que más adhesiones cosecha al mismo tiempo que es el espacio que más rechazo genera. Tanto hoy, como históricamente, si tenemos que ubicar a la provincia de Córdoba en un cuadrante definido por dos ejes, kirchnerismo-antikirchnerismo, continuidad-cambio, la provincia sigue ubicándose en el cuadrante antikirchnerismo y cambio.
-¿Cuál es la mayor virtud de Milei frente a los votantes?
-Milei logró encarnar el hartazgo con el sistema tradicional. Atrás de "la casta" logró condensar no sólo un menú de dirigentes, sino una forma de hacer las cosas. Hoy lo sostienen en igual medida tanto sus resultados como la esperanza de que los sacrificios están valiendo la pena. El temor a que vuelva el kirchnerismo también funciona como un driver de voto.