El gobierno de Javier Milei avanza con una transformación histórica en materia de vivienda. El ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, anunció que las unidades inconclusas del extinto plan Procrear pasarán a ser administradas por los municipios, que tendrán la potestad de licitarlas y habilitar al sector privado a concluir las obras. Se trata de un cambio profundo de modelo que busca dejar atrás el paradigma kirchnerista de vivienda subsidiada y reemplazarlo por un sistema basado en estabilidad macroeconómica, crédito accesible e iniciativa privada.
El intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, fue uno de los primeros en confirmar la medida. Tras reunirse con Caputo, anunció la municipalización de los proyectos Procrear en su distrito, con la misión de terminarlos mediante la intervención de empresas privadas. Según explicó, este giro responde a la necesidad de cerrar definitivamente “uno de los programas más injustos y regresivos de la Argentina”, que en la práctica “benefició a militantes y allegados al poder” y que se convirtió en un símbolo de inequidad y corrupción.

“El Estado no tiene que ser constructor, sino facilitador. No hay mejor política para acceder a la vivienda que una economía estable, con inflación baja y crédito accesible”, sostuvo Valenzuela, destacando que la decisión se enmarca en las reformas económicas que impulsa Milei y que ya lograron domar la inflación y recuperar la confianza de los mercados.








