Las reiteradas fugas de presos en las comisarías de la Ciudad de Buenos Aires llevaron al jefe de Gobierno, Jorge Macri, y a la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, a acordar el traslado de 400 detenidos con condena a cárceles federales.
Esta medida busca aliviar la crisis en los centros de detención y proteger a los porteños, donde actualmente hay alrededor de 2.300 internos.
Nueva fuga en Balvanera agrava la crisis carcelaria
El último escape ocurrió en la madrugada del martes en la Comisaría Vecinal 3A, ubicada en Lavalle al 2600, en el barrio de Balvanera. Seis presos, tres argentinos y tres chilenos, lograron huir, sumando la tercera fuga en lo que va del año.
Este incidente intensificó las tensiones entre el ministro de Seguridad porteño, Waldo Wolff, y su par nacional, Patricia Bullrich, por la falta de cupos en las cárceles federales. Sin embargo, la conversación entre Bullrich y Macri destrabó la situación, permitiendo el traslado de los presos condenados.










