El mensaje enviado por el padre de Lian Flores a una mujer, actualmente en el foco de los investigadores, despertó una gran preocupación en las autoridades: "Ya tengo listo lo tuyo".
La destinataria, cuya identidad aún no se ha revelado, es una curandera que viaja desde Jujuy para visitar comunidades bolivianas asentadas en diversas zonas de Córdoba.
Conocida como "La abuelita" por las familias de los cortaderos de ladrillos en Ballesteros Sud y Ballesteros, esta última localidad se destaca por su mayor población y actividad comercial debido a su cercanía con la antigua ruta 9, que hasta hace pocos años era la principal conexión con Rosario y Buenos Aires.
Los fiscales y la policía encargados de la investigación buscan pistas en los teléfonos sobre la naturaleza de la transacción mencionada en los mensajes. Paralelamente, intentan localizar a la mujer, quien reside en Palpalá, Jujuy.

Este martes, el operativo de búsqueda se desarrolló en dos etapas: por la mañana, las fuertes lluvias limitaron el rastrillaje a unos pocos equipos, mientras que por la tarde, con mejores condiciones climáticas, se desplegó nuevamente a todo el personal, cubriendo desde la zona cero hasta las afueras del predio donde funcionan los cuatro cortaderos de ladrillos.
La desaparición del niño causó una profunda conmoción entre los vecinos de esta región, conocida por su tranquilidad y la ausencia de hechos de esta magnitud. Desde el inicio de la búsqueda el sábado, la información obtenida hasta el momento es escasa.
¿Rituales bolivianos?
Lian, hijo de padres bolivianos, es el anteúltimo de seis hermanos, y hasta la fecha de su desaparición vivía con su familia en una modesta vivienda en las afueras de Ballesteros Sud.









