El intendente kirchnerista de Cosquín, Raúl Cardinali, desató un rechazo generalizado al afirmar que la ciudad "no es territorio amigable para quienes van en contra de la cultura", en referencia a una eventual visita del presidente al festival. El jefe municipal intenta instalar una narrativa sesgada sobre la figura de Javier Milei para justificar su propio posicionamiento ideológico. Esta mala interpretación realizada adrede parece pretender ocultar el debate real sobre el financiamiento estatal de las actividades artísticas mediante el uso de recursos públicos.
Milei sostiene que el Estado no debe subsidiar a los artistas porque eso los convierte en empleados públicos en lugar de creadores independientes. Cardinali ignora esta correcta distinción técnica para alinear su discurso con el relato kirchnerista que promueve la dependencia del presupuesto estatal. Es un error conceptual grave considerar que defender la libertad de mercado en el arte equivale a estar en contra de la expresión cultural genuina.
Ante estas declaraciones, el militante de La Libertad Avanza en Cosquín, Mario Panizza, salió a responder con dureza al jefe municipal kirchnerista. Panizza advirtió que un funcionario público no tiene la autoridad moral para decidir quién puede asistir o no a una celebración de carácter popular. El militante liberal aclaró que la posible presencia de Milei es una cuestión puramente institucional que excede cualquier diferencia de tipo partidario.










