Los legisladores provinciales apoyarán el proyecto en general pero rechazarán puntos que afecten el presupuesto local.
El oficialismo de la provincia de Córdoba ha decidido otorgar libertad de acción a sus representantes nacionales frente al debate de la reforma laboral. No obstante, los legisladores alineados con el gobernador Martín Llaryora planean respaldar la iniciativa de Javier Milei durante la votación general. La estrategia parlamentaria busca favorecer la competitividad empresarial sin comprometer los recursos coparticipables que pertenecen a las provincias.
El bloque cordobés adelantó que rechazará específicamente el artículo 60 referido a la creación del Fondo de Asistencia Laboral por ser perjudicial. En contrapartida, los diputados y senadores darán luz verde a los puntos que simplifican trámites y reducen la litigiosidad en los juicios laborales. Desde el entorno de Juan Schiaretti, quien asumirá formalmente como diputado nacional, aseguran que "la reforma hace falta" para dinamizar el empleo.
Esta semana resulta fundamental para Alejandra Vigo, cuya intervención en el Senado marcará el rumbo inicial de la postura del cordobesismo federal. Por su parte, Schiaretti participará activamente en la discusión sobre la ley Penal Juvenil que busca bajar la edad de imputabilidad de 16 a 13 años de edad. El exmandatario pretende cumplir sus promesas de campaña electoral enfocadas en modernizar el mercado de trabajo y potenciar el desarrollo de las pymes.
Llaryora participó en la Fiesta de las Colectividades de Alta Graci
Estrategia política y despliegue en el territorio
Mientras el Congreso debate leyes nacionales, Llaryora prefiere centrar sus tareas en una agenda marcadamente provincial y territorial. El mandatario se mostró recientemente en la Fiesta de las Colectividades de Alta Gracia y participará también en el Festival de Peñas de Villa María. Este repliegue hacia lo local responde a la necesidad de fortalecer su gestión de cara a los desafíos políticos previstos para el año 2027.
Desde el Centro Cívico marcan distancia de la reforma laboral nacional señalando que la aprobación definitiva no depende exclusivamente de sus votos. El llaryorismo evita además cualquier acercamiento público con Axel Kicillof, actual jefe del Partido Justicialista en la provincia de Buenos Aires. Fuentes cercanas al gobernador sanfrancisqueño simplificaron la relación con el mandatario bonaerense al catalogar su espacio como kirchnerismo puro.
La relación entre el peronismo de Córdoba y la conducción nacional del partido se mantendrá distante durante todo el transcurso del actual año. El oficialismo provincial prioriza evitar acusaciones de sus oponentes locales mientras observa los movimientos del gobierno de La Libertad Avanza. El futuro posicionamiento de Llaryora dependerá en gran medida de las intenciones electorales que muestre la Casa Rosada en el distrito cordobés.