El presidente argentino Javier Milei arribó este viernes a Budapest, capital de Hungría, con una agenda marcada por encuentros institucionales de alto nivel, su participación en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) y la recepción de una condecoración académica que destaca su influencia política. Durante su estadía, el mandatario será distinguido con el título “Civis Universitatis Honoris Causa”, un reconocimiento otorgado a personalidades por sus “valores y contribuciones significativas a la sociedad, la política o la academia”. La distinción será entregada por el rector de la Universidad Ludovika de Servicio Público, Gergely Deli, en una ceremonia en la que se espera que el jefe de Estado haga uso de la palabra. El reconocimiento se enmarca en un contexto de creciente visibilidad internacional del mandatario argentino, quien viene consolidando vínculos con referentes de la derecha global y posicionando su discurso en escenarios internacionales.
La agenda oficial en la capital húngara comenzará el sábado por la mañana con una reunión bilateral junto al presidente de Hungría, Tamás Sulyok, encuentro que se llevará a cabo en el Palacio Sándor. Poco después, el mandatario argentino mantendrá otra reunión con el primer ministro Viktor Orbán en el Karmelita Monastery of Buda, con quien busca profundizar una relación política que se ha consolidado en los últimos meses. El viaje del jefe de Estado se produce en medio de una agenda local intensa. Sin embargo, la presencia en Budapest forma parte de una estrategia de política exterior orientada a fortalecer alianzas con líderes que disputan el rumbo político y económico en Occidente. Orbán, referente central de ese espacio, lleva dieciséis años ininterrumpidos en el poder y se ha convertido en uno de los aliados internacionales más visibles del Presidente argentino.

Tras su paso reciente por la provincia de Tucumán, donde disertó en el Foro Económico del NOA, Milei regresó a la Ciudad de Buenos Aires y partió pocas horas después hacia Europa. El vuelo presidencial ARG 01 despegó a las 00.50 desde el Aeropuerto de Ezeiza. Según se supo, el mandatario confirmó su participación en la CPAC en los últimos días.
El traslado hasta Hungría demandó alrededor de 20 horas de vuelo, con una escala en Gran Canaria. La delegación presidencial es reducida y está integrada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el ministro de Relaciones Exteriores, Culto y Comercio Internacional, Pablo Quirno. El arribo a Budapest se produjo pasadas las 16 (hora argentina).
Uno de los puntos centrales del viaje será la participación del mandatario en la ceremonia de cierre de la CPAC, evento que reúne a referentes del pensamiento conservador y liberal de distintas partes del mundo. Allí será recibido por el director del encuentro, Miklós Szantho. La jornada se desarrollará en el Centro de Derechos Fundamentales, donde el propio Orbán encabezará la apertura. Entre los oradores también se encuentran figuras como el líder de Vox, Santiago Abascal, y el exdiputado brasileño Eduardo Bolsonaro. Como ocurre en cada edición, se espera que el republicano Donald Trump envíe un mensaje especial al encuentro. Según fuentes cercanas a la organización, el Presidente argentino mantendría el eje discursivo que ha caracterizado sus últimas intervenciones internacionales, con foco en “la moral como política de Estado”.









