Conductores de taxis iniciaron una protesta este miércoles en la zona de la Terminal de Ómnibus de Córdoba. La concentración se realizó sobre el Boulevar Perón para exigir que el Estado municipal endurezca la persecución contra las plataformas de transporte. Los gremios denuncian que la ordenanza vigente no se aplica con el rigor necesario para frenar el avance de la tecnología.
El sindicato del sector defiende intereses corporativos frente a una realidad de mercado que los sobrepasa. Según sus propias estimaciones, unos 40.000 conductores operan mediante aplicaciones en la ciudad. Sin embargo, solo 1.000 de esos trabajadores independientes se encuentran inscriptos en el registro municipal.
Esta brecha refleja la resistencia de los ciudadanos a costear las altas tasas y el sistema de "chapas" que exige la burocracia estatal. Los taxistas tildan de "desleal" a una competencia que simplemente ofrece mayor libertad de elección al usuario. Mientras tanto, el bloqueo del tránsito en zonas clave afecta el derecho a la libre circulación de miles de cordobeses.

El costo de frenar la competencia tecnológica
Los manifestantes aseguran que la modernización del transporte provocó la caída de 1.000 puestos de trabajo tradicionales. No obstante, evitan mencionar que el crecimiento de las apps responde a la ineficiencia de un servicio regulado por el Estado. Los gremios exigen que el municipio gaste más recursos públicos en inspecciones para proteger sus privilegios sectoriales.









