En cumplimiento con lo anunciado en la apertura de sesiones ordinarias, el presidente Javier Milei firmó un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que reforma en profundidad el Régimen Migratorio argentino.
El objetivo central, según el comunicado oficial, es restablecer el orden migratorio y evitar abusos en el uso de servicios públicos por parte de personas extranjeras que ingresan de forma irregular.
Expulsión de extranjeros con condenas penales
Uno de los puntos más destacados del decreto es que, a partir de ahora, ningún extranjero condenado podrá ingresar al país y aquellos que cometan delitos en suelo argentino —sin importar la pena— serán deportados. Esto incluye a personas que hayan recibido condenas menores a cinco años, las cuales antes no eran causales de expulsión ni de rechazo de ingreso.














