Esto cambió los planes de Sánchez, quien debió ceder ante la redacción de El País y cambió su estrategia: el domingo presionó para que la nota saliera pero de manera suavizada, quitando las frases más violentas que mencionó el ex presidente, y dejando un vago "lo tendrá que decidir la justicia" como la temática principal de la entrevista.
Toda esta situación deja en aprietos a Pedro Sánchez, quien defendió a capa y espada a Alberto Fernández durante los últimos 4 años y lo engrandeció como un gran defensor de los derechos de las mujeres. Incluso, se especuló que luego del 10 de diciembre, el líder kirchnerista viajaba a España para convertirse en un asesor en las sombras del PSOE, algo que Sánchez negó categóricamente, quizás sabiendo que lo podría dejar pegado en el futuro.
Actualmente en España hay una fuerte discusión en la izquierda por las denuncias contra Alberto Fernández. Mientras que en Argentina no quedan dudas que el creador del Ministerio de la Mujer era en realidad un golpeador de mujeres, en territorio europeo Pedro Sánchez todavía mantiene la careta de aliado feminista y concentra un gran apoyo en el electorado progresista. ¿Saldrá alguna vez un secreto bien guardado sobre la relación de Sánchez con las mujeres? Como dicen en Argentina los seguidores de Milei: "No falla".