Aún más preocupante fue la inacción de las autoridades escolares. Jaqueline acudió a la dirección del colegio en busca de respuestas y protección para su hijo, pero no recibió ninguna solución. En paralelo, el alumno denunció que algunos docentes utilizan las clases para atacar sistemáticamente al Gobierno de Javier Milei y promover un discurso partidario afín al kirchnerismo, lo que refuerza el clima de intolerancia ideológica dentro de la institución.
Frente a este escenario, el Gobierno Nacional no dudó en intervenir. A través de un comunicado difundido por el Ministerio de Capital Humano, se confirmó que el alumno y su madre fueron recibidos oficialmente. El posteo de la ministra Sandra Pettovello sintetiza el accionar estatal:












