Se profundizan las internas K: el gobernador de Salta apuntó directamente contra Cristina y aseguró 'no nos van a decir que hacer'
Cristina Kirchner vs. Gustavo Saenz
porRedacción
politica
Sáenz responsabilizó a Cristina Kirchner por la derrota y estalló la interna entre gobernadores, Kicillof y La Cámpora.
La derrota electoral del pasado domingo desató una guerra sin trincheras dentro del peronismo. Gobernadores, intendentes y referentes del espacio culpan directamente a Cristina Fernández de Kirchner por haber intervenido el Partido Justicialista y por concentrar todo el poder en el círculo de La Cámpora.
El primero en levantar la voz fue el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, quien publicó un durísimo mensaje en la red X (Twitter): “Sra. Cristina, usted intervino los PJ de Salta, Jujuy y Misiones para poner a dedo candidatos de La Cámpora que sean funcionales a usted y a su hijo. El PJ no es una pyme familiar.”
Gustavo Saenz desde Salta apuntó contra Cristina
Y agregó en otro posteo: “Lo que pasó el domingo en el país es su responsabilidad.”
Sus declaraciones marcaron el tono de lo que sería una semana de fuego cruzado. Lejos de aflojar, Sáenz redobló la apuesta en un acto público en Salta.
Frente a una multitud, cargó nuevamente contra la exvicepresidente condenada y su conducción: “Por un lado vino la señora e intervino el Partido Justicialista. Así le fue en las provinciales. Ahora se quedó sin nada en las nacionales.”, sostuvo el primer mandatario salteño. Y continuo diciendo, “tenía diputado nacional, ya no lo tiene. Tenía dos senadores nacionales, ya no los tiene. No nos van a decir qué hacer.”
El mensaje fue interpretado como una rebelión abierta de los gobernadores del norte, que acusan a Cristina de desmantelar las estructuras locales para imponer candidatos camporistas sin arraigo territorial.
Máximo vs. Kicillof: el quiebre bonaerense
Mientras tanto, en Buenos Aires, la tensión entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner volvió a hacerse evidente. Durante su discurso en el búnker del Hotel Grand Brizo, el gobernador agradeció “a los intendentes bonaerenses por el trabajo territorial”, una frase que generó malestar inmediato en el líder de La Cámpora.
Reacción inmediata de Máximo Kirchner ante el discurso de Kicillof
Las cámaras registraron el momento: Máximo frunció el ceño, cruzó los brazos y bajó la mirada, visiblemente molesto. El gesto, que rápidamente se viralizó, dejó expuesta la fractura entre el camporismo y el entorno del gobernador, que busca despegarse del control de la familia Kirchner.
Una guerra por las sobras del poder
La interna ya no puede disimularse. Los gobernadores responsabilizan a Cristina por la intervención partidaria; La Cámpora culpa a Kicillof por el desdoblamiento electoral; y los intendentes se mueven para quedarse con el PJ bonaerense.
La condenada intenta mantener su poder desde su prisión domiciliaria
Pero detrás de los discursos, la disputa es pura supervivencia. El kirchnerismo vuelve a demostrar que lleva en su ADN la semilla de su propia destrucción: mientras el poder abunda, todos están unidos; cuando la sociedad les pone un freno, cada uno defiende su kiosco.
Lejos de un proyecto común, hoy solo queda un movimiento desmembrado, con Cristina aislada en su domiciliaria, Kicillof golpeado y Máximo inoperante. Lejos de reconstruirse, el kirchnerismo se consume en su eterna pelea interna. Y esta vez, sin cargos ni fondos que repartir, ni siquiera tienen poder para ocultarlo.