La Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) confirmó su participación en el operativo que terminó con la captura de Andrés “Plin” Acosta, uno de los diez prófugos más buscados de Santa Fe y señalado como integrante de una estructura criminal vinculada a "Los Menores".
La detención se produjo este lunes pasadas las 7:30 de la mañana, cuando Acosta salía del boliche Museum, ubicado en la intersección de Perú y Venezuela, en la Ciudad de Buenos Aires. El sospechoso fue localizado a partir de tareas de inteligencia operativa aportadas por la SIDE, en coordinación con la CIOPE de Santa Fe y la Policía Federal Argentina.
Andrés "Plin" Acosta.
Según informó oficialmente el organismo, la información reunida permitió ubicar al acusado y avanzar con su captura, en el marco de una investigación vinculada al crimen organizado en Rosario. La operación fue ejecutada por efectivos de la PFA junto a agentes santafesinos, que redujeron al sospechoso en la vía pública luego de que intentara resistirse al arresto.
Acosta era buscado por pedido de la Fiscalía Regional de Rosario y tenía una orden de detención en una causa por asociación ilícita. La investigación lo vincula con ataques contra establecimientos educativos y una dependencia policial, en medio de disputas territoriales entre organizaciones criminales que operan en la provincia de Santa Fe.
El detenido también aparece señalado por su presunta relación con la barra brava de Rosario Central y con una organización delictiva asociada a Los Menores, la banda que ganó poder en la tribuna canalla tras el doble homicidio de Andrés “Pillín” Bracamonte y Daniel “Rana” Attardo, ocurrido en noviembre de 2024.
Además, Acosta estaría vinculado a la estructura liderada por Francisco Riquelme, un preso señalado como jefe de una red de narcomenudeo con influencia en el noroeste de Rosario. Su último domicilio registrado se encontraba en Empalme Graneros, una zona donde esa organización consolidó presencia territorial pese a que su líder permanecía detenido.
Francisco Riquelme, condenado a cadena perpetua.
El Gobierno de Santa Fe lo había incluido en el listado de los diez prófugos más buscados y ofrecía una recompensa de $25 millones por información que permitiera dar con su paradero. Su nombre había cobrado relevancia durante la investigación conocida como Operación M4, luego de un procedimiento en el que se secuestraron armas de guerra.
En un allanamiento previo realizado en un domicilio atribuido a Acosta, las fuerzas habían encontrado tres fusiles Colt M4 y una pistola Glock calibre 9 milímetros. En ese operativo también se incautaron más de $14 millones, proyectiles de distintos calibres, teléfonos celulares, computadoras, vehículos y una máquina para contar billetes.
Las armas incautadas en el domicilio de Acosta.
La SIDE destacó que el crimen organizado transnacional y su expresión local en bandas como Los Menores constituyen una amenaza prioritaria para el Sistema de Inteligencia Nacional. La captura de Acosta marca un nuevo avance en la articulación entre inteligencia y fuerzas federales para golpear estructuras narco que durante años crecieron en Rosario bajo la mirada permisiva del Estado.