Las audiencias indagatorias de Luciano Pantano y su madre, Ana Conte, señalados como supuestos testaferros en la causa por la denominada “mansión de Pilar”, fueron suspendidas este lunes tras una presentación realizada por su defensa. El planteo solicitó que el expediente sea remitido a la Justicia federal de Campana, lo que derivó en la interrupción momentánea del avance del proceso judicial.
La decisión fue adoptada por el juez en lo penal económico Marcelo Aguinsky, quien resolvió frenar las audiencias previstas para las 11 y las 12 horas, a la espera de que se defina la cuestión de competencia planteada por los abogados de los imputados.
El pedido de inhibitoria y el rol de la Justicia federal
El planteo de inhibitoria fue presentado ante el juez federal de Campana, Adrián González Charvay. Ahora será este magistrado quien deba resolver si acepta el pedido y reclama formalmente la causa, lo que implicaría que el expediente deje de tramitar en los tribunales porteños y pase al fuero federal de Campana.

Mientras esa definición no se produzca, Aguinsky consideró prudente suspender las indagatorias, que tenían como objetivo central que los imputados explicaran el origen de los fondos utilizados para adquirir y mantener una lujosa propiedad ubicada en Villa Rosa, partido de Pilar.
El patrimonio bajo la lupa judicial
Según la investigación, Pantano y Conte debían justificar no solo la compra de la mansión, sino también el mantenimiento de un patrimonio que incluye 54 vehículos de alta gama, todos secuestrados durante los allanamientos realizados en el predio. Para los investigadores, el volumen de bienes y el nivel de gastos asociados resultan difíciles de compatibilizar con los ingresos declarados por los imputados.









