Tras años de trabas y postergaciones, los embajadores de los 27 países de la Unión Europea aprobaron por mayoría cualificada el acuerdo comercial con Mercosur. La decisión llegó a pesar de la oposición declarada de Francia, Polonia e Irlanda, y permite que Ursula von der Leyen viaje a Paraguay para formalizar la firma con el bloque sudamericano.
Este paso era impensado hasta hace meses, cuando el sector más proteccionista europeo, encabezado por Emmanuel Macron y sectores rurales franceses, había logrado congelar el avance del tratado. Italia también había frenado la negociación, pero finalmente reconsideró su posición y reconoció los “enormes beneficios” para su industria y exportaciones.











