ADIUC resolvió profundizar las medidas de fuerza tras el paro nacional de 48 h y anunció que las mesas de julio quedarán sin tomar para todos los claustros estudiantiles de la UNC. La decisión incluye también no iniciar el segundo cuatrimestre, dejando en suspenso calendarios académicos y titulaciones ya programadas por la Secretaría de Asuntos Estudiantiles. El plenario gremial justificó la medida en la “emergencia universitaria” y reclamó que “sin recomposición y sin ley de financiamiento no habrá normalidad”.
Durante la huelga se recolectaron firmas para exigir al Congreso que apruebe la Ley de Financiamiento Universitario. Mientras se busca esa sanción legislativa, la casa de estudios permanece virtualmente cerrada y sin certezas para quienes deben rendir finales o comenzar prácticas profesionales. Así, en la práctica la UNC deja a miles de alumnos varados y sin opción de cursado regular.










