La casa de Gran Hermano Generación Dorada (Telefe) volvió a quedar en el centro de la escena, pero esta vez por un hecho que rompió por completo la dinámica habitual del reality. Un operativo de la Policía Federal en los estudios del canal derivó en la notificación judicial a una de las participantes, Jessica Maciel, en el marco de una causa por presunta explotación sexual.
Todo comenzó fuera de cámara, cuando trascendió que efectivos policiales se habían presentado en el predio de Telefe, ubicado en Martínez. Según se supo, no se trataba de una detención, sino de una notificación formal vinculada a una investigación judicial que ya contaría con varios denunciantes.
Durante varias horas, la situación se manejó con total hermetismo dentro del canal, mientras la producción definía cómo trasladar la información al interior de la casa sin alterar el desarrollo del programa.
Finalmente, la notificación se realizó dentro del reality, a través del confesionario, el espacio donde los participantes mantienen sus conversaciones privadas con la voz de Gran Hermano.
La escena marcó uno de los momentos más impactantes de la edición. “Hola, Maciel”, se escuchó con un tono inusualmente serio. La participante respondió sin sospechar lo que ocurriría: “¿Cómo estás?”.









