La visita de Donald Trump al Reino Unido volvió a dar que hablar, no solo por el protocolo diplomático ni por la pompa del recibimiento oficial, sino por un gesto inesperado que se convirtió rápidamente en tema de conversación en redes y medios internacionales. El protagonista: el propio Trump. ¿La destinataria? Nada menos que Kate Middleton, princesa de Gales.
El episodio ocurrió este miércoles, cuando el expresidente estadounidense, de 79 años, aterrizó junto a su esposa Melania Trump en territorio británico a bordo del Marine One, la aeronave oficial. En la pista los esperaban el príncipe William y Kate, ambos de 43 años, preparados para dar la bienvenida como anfitriones de la realeza.

Como es habitual en estos encuentros de alto nivel, los representantes de la familia real británica lucieron impecables. Kate Middleton optó por un traje de lana color burdeos, acompañado de un sombrero a tono en fieltro y zapatos negros. William, fiel a su estilo sobrio, llevó un traje oscuro con abrigo largo. Por su parte, Melania volvió a captar miradas con su sombrero púrpura, mientras que Trump eligió una corbata de seda en tono magenta que hacía juego con el atuendo de su esposa.









