Funciones inteligentes y personalización con memoria
Uno de los puntos más destacados es su memoria persistente. Atlas recuerda los sitios visitados y las interacciones del usuario, lo que le permite adaptar sus respuestas a los hábitos de navegación. Por ejemplo, si buscaste destinos vacacionales, basta con pedirle “mostrame las páginas de viajes que vimos” para que las recupere al instante.
También incluye un modo agente, pensado para automatizar tareas. Si el usuario entra en una web de recetas, puede pedirle que genere la lista de ingredientes o que realice un pedido directamente en Instacart. En ese sentido, Atlas deja de ser un navegador para transformarse en un asistente operativo dentro de la web.
Privacidad, control y disponibilidad
OpenAI lanzó ChatGPT Atlas de forma inicial para macOS, aunque planea extenderlo pronto a otras plataformas. El navegador cuenta con funciones de privacidad avanzadas, incluyendo un modo incógnito, control total sobre qué información puede leer la IA y opciones para borrar el historial con un clic.