Un estudio de Nature Medicine reveló que una mutación genética vinculada a la obesidad también protege el corazón.
Compartir:
Un grupo de investigadoresdescubrió que una mutación en el gen MC4R, asociada con la obesidad extrema, podría actuar como un inesperado escudo frente a las enfermedades cardiovasculares.
El estudio, publicado en Nature Medicine, reveló que quienes poseen esta alteración no solo tienen mayor predisposición a ganar peso, sino también una menor incidencia de problemas cardíacos.
Quienes poseen esta alteración tienen una menor incidencia de problemas cardíacos
Un hallazgo que cambia la mirada sobre la obesidad
Según la genetista Anke Hinney, de la Universidad de Duisburgo-Essen, el descubrimiento ofrece una nueva perspectiva. “Aunque la obesidad en los portadores de estas mutaciones es severa, su riesgo de complicaciones cardíacas se reduce”.
La investigación fue liderada por Sadaf Farooqi, de la Universidad de Cambridge. Buscó entender por qué algunas personas con sobrepeso logran mantener un corazón saludable. El gen MC4R produce una proteína que actúa como freno del apetito: cuando ese mecanismo falla, el cuerpo pierde el control del hambre.
El análisis detrás del descubrimiento
Para comprobar la hipótesis, el equipo analizó datos de dos proyectos: el Genetics of Obesity Study y el UK Biobank. En el primero, se identificaron 144 adultos con mutaciones inactivas del MC4R. Pese a su obesidad, mostraron presión arterial más baja y colesterol total reducido frente a quienes tenían una versión normal del gen.
Se identificaron 144 adultos con mutaciones inactivas del MC4R
El segundo análisis, basado en el UK Biobank, confirmó el patrón. Los portadores de mutaciones en MC4R mantenían un perfil lipídico más saludable y un riesgo cardiovascular menor, aun con un peso similar al resto. Los investigadores concluyeron que el vínculo entre el cerebro y el metabolismo de las grasas es más profundo de lo que se creía.
Claves metabólicas y posibles tratamientos
En una segunda etapa, los científicos evaluaron cómo respondían estas personas al consumo de comidas grasas. Quienes tenían la mutación procesaban los lípidos de forma distinta. Esto refuerza la idea de que el MC4R influye en el apetito y la manera en que el cuerpo maneja las grasas.
Los científicos evaluaron cómo respondían estas personas al consumo de comidas grasas
Estos hallazgos podrían ser la base para el desarrollo de nuevos fármacos que apunten al sistema nervioso central para proteger el corazón. “La protección frente a enfermedades cardiovasculares es realmente impactante”, destacó Farooqi.