Una terapia experimental permitió reducir proteínas tóxicas y revertir el deterioro cognitivo en ratones.
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Unequipo internacionalde especialistas logró resultados muy alentadores en la investigación del Alzheimer. Aplicaron una terapia basada en nanopartículas que permitió revertir el daño cognitivo en ratones.
Los hallazgos abren una nueva posibilidad para el tratamiento futuro de estaenfermedad neurodegenerativa. Todavía se encuentra en etapa experimental y no se probó en humanos.
Giuseppe Battaglia y Lorena Ruiz Pérez (IBEC)
Una estrategia que apunta a la barrera hematoencefálica
El estudio fue liderado por científicos del Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC) y se publicó en la revista Signal Transduction and Targeted Therapy. La clave del enfoque fue restaurar la función de la barrera hematoencefálica (BHE), que protege al cerebro de agentes externos.
Al reparar esta interfaz crítica, los expertos lograron que el organismo pudiera eliminar proteínas tóxicas asociadas al Alzheimer y recuperar procesos cerebrales afectados.
¿Cómo funciona la terapia con nanopartículas?
Estas nanopartículas actúan como fármacos supramoleculares que imitan la función de una proteína encargada de transportar desechos fuera del cerebro. Así, facilitan la eliminación de la amiloide-β (Aβ), cuya acumulación genera daño neuronal.
Los especialistas probaron el tratamiento en ratones genéticamente modificados para desarrollar Alzheimer
Lo novedoso es que no funcionan como simples vehículos de medicamentos. Actúan como agentes terapéuticos autónomos capaces de activar mecanismos naturales de limpieza del sistema nervioso.
Resultados que sorprendieron a los investigadores
Los especialistas probaron el tratamiento en ratones genéticamente modificados para desarrollar Alzheimer. Tras solo tres dosis, observaron una reducción del 50-60% de la proteína tóxica en una hora.
Tras solo tres dosis, observaron una reducción del 50-60% de la proteína tóxica
Además, registraron una recuperación cognitiva completa en animales que ya presentaban deterioro avanzado. Incluso ratones de “edad” equivalente a 90 años humanos volvieron a comportarse como ejemplares jóvenes.
Lo que viene: del laboratorio a la clínica
El estudio también confirmó la seguridad del tratamiento y la restauración de la vasculatura cerebral, un aspecto clave en el avance del Alzheimer.
Los investigadores advirtieron que todavía queda un largo camino antes de iniciar pruebas en humanos. Aun así, destacan que se trata de una vía terapéutica muy prometedora.