Una investigación de la Justicia Federal de Córdoba permitió desbaratar una red narco que operaba bajo una fachada comercial. El presunto líder, el boliviano Hugo “Manitos blancas” Hermosa Vacaflor, fue procesado con prisión preventiva junto a varios cómplices. Su estructura encubría el tráfico de cocaína en envases plásticos simulando pintura.
El caso surgió a partir de escuchas telefónicas donde aparecía el alias “Inge 890”, vinculado a maniobras de tráfico en la capital cordobesa. Esa pista derivó en la identificación de Hermosa Vacaflor, quien administraba una pinturería sin actividad real. Tras meses de seguimiento, la investigación confirmó que el local era una fachada para el almacenamiento y distribución de drogas.
Según la causa, la banda trasladaba la cocaína desde Bolivia hasta Córdoba, donde la fraccionaba para su venta. Los investigadoressecuestraron 66 kilos de cocaína, 153 mil dólares y millones de pesos, evidencia del volumen económico que movía la organización.
El presunto líder, el boliviano Hugo “Manitos blancas” Hermosa Vacaflor, fue procesado con prisión preventiva junto a varios cómplices.
De las ruedas a los tachos de pintura
Un colaborador “arrepentido” reveló que la droga llegaba oculta en vehículos, escondida entre las ruedas. Luego era descargada y guardada en baldes blancos idénticos a los usados en la pinturería. Esa maniobra permitía trasladar la cocaína sin despertar sospechas.
Las escuchas mostraron que los miembros de la organización hablaban en código. En lugar de droga, mencionaban “pescado”, “rabas” o “paredes”, términos que aludían a cargamentos y dinero. Los contactos se pactaban por WhatsApp, y las entregas se realizaban mediante un sistema de “delivery” con pagos en efectivo.
El fiscal federal Maximiliano Hairabedian determinó que la estructura funcionaba con jerarquías claras. Hermosa Vacaflor controlaba la logística, mientras que el peruano Antony “Tomás” Delki Antezana actuaba como su principal colaborador. Ambos manejaban domicilios en Ameghino Norte, Argüello y Villa Martínez.
Los contactos se pactaban por WhatsApp, y las entregas se realizaban mediante un sistema de “delivery” con pagos en efectivo.
Una fachada comercial para un negocio ilegal
En los allanamientos, la Policía secuestró millones en pesos, dólares y euros, además de una contadora de billetes. En la casa de Hermosa Vacaflor se hallaron U$S 48.900 y $340.000, mientras que en la propiedad de su expareja había $9 millones y miles de divisas extranjeras.
El juez Alejandro Sánchez Freytes concluyó que el boliviano actuaba como jefe del grupo, impartiendo órdenes sobre las entregas, cobros y distribución. También verificó que los cómplices respondían a su mando directo, con roles asignados para almacenamiento y venta.
La Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba confirmó el procesamiento de Hermosa Vacaflor por organización para el comercio y distribución de estupefacientes, asociación ilícita y tenencia con fines de comercialización. El expediente continúa en instrucción, con nuevas pruebas en análisis.
En la casa de Hermosa Vacaflor se hallaron U$S 48.900 y $340.000