Córdoba: los gremios docentes impiden normal el inicio de clases y perjudican a todos los alumnos
El paro docente tuvo un acatamiento del 70%
porRedacción
sociedad
Con un acatamiento del 70%, los sindicatos UEPC y Sadop bloquearon el comienzo del ciclo lectivo en la provincia.
La provincia de Córdoba sufrió este lunes una nueva interrupción en el inicio de las clases debido a la intransigencia de las cúpulas gremiales en el territorio. Las 26 delegaciones decidieron rechazar la propuesta salarial, dejando a miles de estudiantes sin su derecho fundamental de asistir a las aulas. Esta medida de fuerza, que paralizó gran parte de la actividad, demuestra una vez más cómo el interés sectorial se antepone a la formación de los jóvenes.
La Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC) confirmó que la adhesión al paro alcanzó un 70% en instituciones públicas y también en las privadas. Los líderes sindicales insisten en una recuperación del poder adquisitivo basada únicamente en el IPC, ignorando la realidad de la recaudación provincial actual. Mientras los docentes se ausentan de sus puestos de trabajo, las familias cordobesas deben lidiar con la incertidumbre de no saber cuándo se normalizará el año.
Desde el sector gremial se justifican los paros alegando un supuesto desfinanciamiento, pero en la práctica solo logran y aspiran a castigar a los alumnos más vulnerables. Roberto Cristalli, secretario general de UEPC, reconoció que "Es una lástima llegar a este punto. Necesitamos una recuperación del poder adquisitivo del salario". Sin embargo, estas protestas sistemáticas se han vuelto una moneda corriente que degrada la calidad institucional y el futuro de la educación cordobesa.
Flyer del gremio docente Sadop anunciando un paro por 24 horas
Incertidumbre escolar y exigencias gremiales desmedidas
El sindicato Sadop, que nuclea a los docentes particulares, también se sumó a este rechazo de actualización salarial argumentando que los haberes no se ajustan al ritmo inflacionario. Según los delegados del Consejo Directivo de Córdoba, el mecanismo propuesto es insuficiente si la inflación supera los ingresos reales de la administración. A pesar de que los colegios privados intentan mantener sus puertas abiertas, la presión de los representantes gremiales afecta el normal inicio de las clases en Córdoba.
El gremio Sadop señaló tajantemente: "No hay calidad educativa sin calidad en los salarios ni en las condiciones de trabajo", justificando así el cierre de aulas. Por su parte, la UEPC agita el fantasma de una reforma educativa para alertar sobre una supuesta eliminación de la responsabilidad estatal en el nivel inicial. Estas declaraciones solo logran exasperar el clima social y alejar la posibilidad de un acuerdo razonable que permita a los estudiantes comenzar las clases.
Para este martes se espera que se realice una nueva asamblea donde los sindicatos decidirán cómo continuar con este plan de lucha que extorsiona al sistema educativo. “Los docentes quieren estar en las escuelas, pero necesitamos recuperar el poder adquisitivo del salario”, aseguró Cristalli para intentar suavizar el conflicto. Lo cierto es que, mientras se mantienen estas posturas rígidas, Córdoba sigue siendo rehén de las decisiones de dirigentes que priorizan la protesta por sobre el estudio.