Irregularidades en la valoración del jurado
El tribunal de alzada advirtió “llamativas omisiones y desvíos” en la asignación de puntajes. Señaló que no había fundamentos claros sobre qué publicaciones, cursos o premios fueron tenidos en cuenta. Remarcó que la nulidad parcial dictada por la UNC carecía de sustento, ya que mantenía a algunos postulantes y excluía arbitrariamente a otros.
Los jueces Abel Sánchez Torres y Graciela Montesi concluyeron que el concurso debía anularse en su totalidad. Recordaron que el jurado tiene la obligación de justificar cada puntaje para garantizar un control judicial adecuado. La falta de motivación, indicaron, convierte el dictamen en un “acto administrativo nulo”.













