El crimen de Villarreal y la reacción de la familia
Sebastián Villarreal, de 46 años, fue asesinado a balazos en febrero de 2024 durante un intento de robo en barrio Yofre Norte. Los motochorros le dispararon tras robarle su moto, ignorando sus súplicas: “Tengo dos hijos, no me mates, por favor”. El crimen fue registrado por cámaras de seguridad y conmocionó a todo el sector noreste de la capital cordobesa.
Jimena, hermana de la víctima, cuestionó duramente al sistema: “No puede ser que nadie sepa dónde está este chico”. “Estamos ante la antesala de otra tragedia”, afirmó, exigiendo medidas concretas y que dejen de liberarlo con su prontuario. El menor imputado ya había sido alojado en el Complejo Esperanza, pero fue liberado pese a sus antecedentes.

Una banda con múltiples delitos
La investigación de la muerte de Villarreal identificó a cinco sospechosos de una banda dedicada al robo de motos. El adolescente de 15 años aparece vinculado a varios hechos violentos, pese a no poder ser juzgado penalmente. Desde la familia denuncian abandono institucional y temen por su seguridad ante una nueva liberación.













