Un grupo de investigadores liderado por Philippe Walter y Yohan Boulard, de la Universidad de la Sorbona, examinó las obras de arte de la Cueva Chauvet con espectroscopía de fluorescencia ultravioleta. La cueva, ubicada en el sureste de Francia, alberga más de mil dibujos y grabados de hace unos 37.000 años que representan caballos, leones de las cavernas, mamuts, rinocerontes lanudos, osos y bisontes.
Al iluminar las paredes desde unos dos metros y medio de distancia, el equipo observó que algunos materiales absorbían la luz ultravioleta mientras otros emitían un resplandor visible. El color de esa fluorescencia permitió identificar tanto los pigmentos como las impurezas orgánicas presentes en las superficies.













