Córdoba saturada de basura: 31 actas por arrojo indebido de residuos en baldíos
En septiembre se labraron 31 actas por arrojo indebido de residuos
porLeonel Elokdi
sociedad
Multas con alzas hasta 1000% y recursos para un fondo destinado al saneamiento ambiental.
La Municipalidad informó que en septiembre se labraron 31 actas por arrojo indebido de residuos y disposición ilegal en baldíos y basurales de la ciudad. En todos los expedientes quedaron registrados los datos de los vehículos transportistas que serán sancionados según el nuevo Código de Convivencia. La norma actualizada prevé multas con incrementos de hasta 1000%, una suba que el Ejecutivo presenta como respuesta enérgica a la problemática.
Se detectaron seis infracciones en el basural de avenida Spilimbergo y Vito Remo Roggio, zona extensa del norte capitalino con limpieza diaria. Otros focos relevaron seis actas sobre el camino a Chacra de la Merced, tres en avenida La Donosa y dos en Nueva Córdoba. El resto de las actuaciones corresponden a controles distribuidos por barrios que, aun así, siguen mostrando restos acumulados y vertidos reiterados.
La modificación sancionatoria surge de la ordenanza 13.543 y toma como referencia una Unidad Económica Municipal (UEM) valuada en $10.808 para el cálculo de multas. Las sumas recaudadas se destinarán al Fondo de Recuperación Ambiental y Saneamiento de Basurales, aunque la medida llega tras años de quejas vecinales. Para denunciar se puede contactar al Instituto de Protección Ambiental y Animal o a la Dirección de Higiene Urbana por teléfonos o correos oficiales.
Se detectaron múltiples infracciones en varias zonas de la ciudad
Vecinos y empresas identificadas, pero la mugre vuelve
La estadística de 31 actas expone la persistencia del problema y no la solución definitiva, ya que la reiteración de infracciones evidencia una gestión municipal ineficiente y de corto alcance. Elevar las multas en papel es una cosa, pero la reducción real del arrojo clandestino exige que las sanciones se concreten y no queden en actas que nunca se ejecutan. Mientras tanto, los predios y accesos vuelven a llenarse de residuos con la misma celeridad en la que se los limpia.
Identificar vehículos transportistas facilita la aplicación de sanciones administrativas contra empresas o choferes que participan del traslado ilegal, pero los trámites demorados dilatan la efectividad de la respuesta. El aumento de hasta 1000 por ciento en las multas puede desalentar la práctica, pero también corre el riesgo de trasladar costos sin resolver la mecánica del problema. En el basural de Spilimbergo, la limpieza semanal que implica casi un camión diario opera como parche más que como resolución estructural.
Los recursos que ingresen al Fondo de Recuperación Ambiental y Saneamiento de Basurales se usarán en remediación y monitoreo pese a la desconfianza ciudadana. A la vista de la continuidad del problema, la evaluación pública es tajante: Córdoba acumula residuos y la administración local aún no demostró que pueda frenar la rutina del arrojo clandestino.